A criticar, maricones.

Viendo las fotos uno se hace a la idea de lo que (bajo mi pobre punto de vista) fue aquello: banderas, perplejidad y chulazos. Por fortuna no demasiada gente, aunque bastantes ganas. Es lo bueno de organizar algo en familia, todos están implicados y prestan más atención al momento que al botón de la cámara del móvil. La presencia de los curiosos, que además podían mostrarse sorprendidos o divertidos con entera naturalidad puesto que no éramos una masa intimidante, me hacía recordar aquellos primeros orgullos, cuando pensábamos que los organizadores querían conseguir más derechos y no una plataforma publicitaria de primer orden. El cierre de jornada lo hicimos en el Hebe, donde unos chavales tocaban sin tener muy claro qué. Pero no es el momento de hacer una crítica de música. Disfrutad de las fotos.

P.S.: Como la mudanza me obliga a cambiar de sitio todos los post, y en la nueva página puedo poner directamente fotos con cada entrada, he suprimido la sección fotos, y decidí que lo más interesante, era meter las imágenes de los mirones, y no la de los manifestantes. La verdad, el resultado es curioso.