La inocencia, funcionando.

Julián intenta escribir esto sin decir la palabra “delicioso”. María Rodés no es una artista que aporte gran cosa, salgo ingenio y sensibilidad. Ciertamente no tiene ese aura moderno, afrancesado de Queyi, seguramente la artista que más se le parece, ni es gamberra, y provocadora. Se mantiene en un estado de sonrisa burlona, de modestia, y hace lo que mejor sabe, que es cantar. Sus músicos se ocupan de acariciar lo que sea que pueda hacer ruido y de evitar ser estridentes y, al final, te quedas con buen sabor de boca, pensando qué bonito es todo. Mira el vídeo, está bien, y lee la crónica de Zona Musical.

[vimeo 11383368 w=600&h=450]

Publicado en Sin categoría