Aparecidos y cementerios

Había mucho de macabro en el espectáculo de Mika. Para empezar, se cepillaba de un tiro a su propia banda, y para equilibrar la faena, se pegaba uno él mismo. Cierto que todo era muy payaso, muy Todos los Santos en México, pero ahí estaba; se supone que el personaje era un astronauta que moría en pleno lanzamiento, y que descendía con una maleta al escenario para cantarnos unas cancioncillas; que alguien se lo llevaba al agujero al que se había metido para ir sacando todo tipo de sorpresas, como una pancarta con el nombre de Billy, un árbol luminoso, trajes de colores, serpentinas y todo tipo de fiestas. Y al final, un pequeño desfile de personajes vestidos con colores eléctricos, haciendo algo parecido a una procesión o un entierro. Sí señor, mucho humor negro, mucho sentido de lo macabro en su mundo inocente y chillón. Demasiada inquietud en nuestras almas doradas. Quién sabe, si un día de estos, nos soprende con una versión de sí mismo cercana al igualmente excesivo (bastante más) Tim Burton. ¿Sería como Madonna, pero de gótica? Mira los vídeos, si puedes; si no, escucha, que algo aprenderás, si vienes de alguna de las ediciones de O.T. Y lee la crónica de Zona Musical.

[vimeo 11064671 w=600&h=450]

[vimeo 11064239 w=600&h=450]

[vimeo 11065106 w=600&h=450]