No video, no party

A veces olvidamos los principios, y uno de ellos es que si vas a escribir una entrada sobre alguien pero acabas de devanarte los sesos intentando terminar la crónica que lamentables circunstancias y la carta de martinis del bar del Urban frustraron anoche, pues resulta que un vídeo puede solucionar la papeleta, haciéndole un poco menos árido al sufrido lector el tránsito por estos lares. Pero no hay nada más que mi palabra, así que tendréis que confiar en mí.

Ultraviolet es otra de las bandas de la rara movida tecno-pop, esencialmente underground en buena medida debido a que no son capaces de hacer canciones inolvidables. A pesar de estar obsesionados (musicalmente) con los Depeche, no aprenden la lección más grande de los británicos, a saber, haz un single que te haga rico, nena, y llena los discos de porquería, que nadie se va a fijar.

Pero Ultraviolet parece que ha conseguido escapar a la maldición, y con un poco de suerte, conseguirán destacar. Su líder y único componente, Javier Martín, ha emprendido un camino de perfeccionismo sonoro, dándole un cierto toque Lounge a las bases electrónicas, elegancia y, sobre todo, componiendo unas canciones más que buenas. Sólo las letras flaquean, necesitan más trabajo; el tránsito al español no es sencillo, y hay que ir aprendiendo, nada más.

En fin, tres párrafos, creo que ya está bien. Aunque si lees la crónica de Zona Musical, pues como que mis herederos te lo agradecerán.