El espemetro te educa

Sorprendentes, los informativos del Espe-metro, cuya gestión corresponde a Telemadrid. El Ayuntamiento de Pinto decide suprimir los encierros a causa de problemas presupuestarios y los “jóvenes” del pueblo organizan una bonita protesta con tomatada y encierro de mentirijillas. Nos presentan a su grupo de garrulos con la hormona subida y el entusiasmo exacerbado, diciendo que están atacando las tradiciones españolas. Después, un tipo viejo como el sol, con sombrero cordobés, afirma que no se puede enseñar España “sin España”, e insiste en el rollo de las tradiciones. El locutor (bueno, los subtítulos), entusiasmado, proclama que hasta la prensa internacional se ha hecho eco del “¿alzamiento?” y vemos una portada del Financial Times, que es toda esa prensa internacional. Y la noticia termina con un listado de perjuicios provocados a los empresarios taurinos, porque ha descendido la ayuda que recibían de las administraciones… ¿será la crisis?

 

Es el ejercicio de propaganda más artero de la tarde, muy del estilo de los medios madrileños neo-liberales, nacional-católicos y ultraderechistas. Lo mejor de todo es que el grupo de fachitas casi adolescentes y el fan de Manolo Escobar son la manera perfecta de desautorizar cualquier victimismo taurino. Porque, si la estupidez, la ignorancia, la zafiedad, el griterío gratuito, la falta de modales, la intolerancia son tradiciones españolas, no deben preocuparse: todas ellas están preservadas, contra viento y marea, en la Comunidad de Madrid, auténtica Reserva Espiritual de Occidente. Si es que los borregos son humanos, o se les puede reconocer algún tipo de individualidad aparte de sus botellones, sus manifestaciones y sus celebraciones deportivas, cuando se convierten en un ente, más o menos pensante y con mucha mala leche… así que reserva, mucha, pero espiritualidad, poca.