Inmundicia y sabiduría

El retrato de las excentricidades urbanas en clave coral se está convirtiendo en un tópico, y en una receta de obligado cumplimiento para todo aquél que quiera atravesar el bosque del cine con aires indies. Bien es cierto que si quieres contar muchas cosas y mover varios personajes por su escenario, contratando incluso a algún actor de relumbrón que se ocupe de cualquiera de los secundarios.

 

Madonna no iba a ser menos. Puesto que ha arañado unos billetes de la cartera para hacer algo baratito y resultón, lo mejor era seguir al pie de la letra los mandatos de la veteranía. Su marido, entre otros, o Almodóvar, o Stephen Frears o Robert Altman. Fitlh and Wisdom es una historia londinense con toque de comedia y aire de drama sofisticado, que cuenta cómo varios personajes se encuentran a sí mismos andando el camino de lo que consideran degradante. Incluso el que parece ser el centro de la historia, el punk gitano Gogol Bordello, logra hallar su voz a través de la de un poeta ciego (Richard E. Grant, la estrella), que gracias a él también recupera la suya. El mejor momento, ya podría la rubia aplicarse al cuento.

 

Al final la película resulta simpática, incluso sorprendentemente buena. Es fácil preguntarse si realmente Madonna no ha tirado de marido, o billetera, para darle lustre a su nombre. Pero si es ella quien dirige de verdad, debiera plantearse hacerlo más.