Descubriendo a Johnny Cash

Voy a tener que pedirle disculpas a Isi Vaamonde una buena cantidad de años por haberle ignorado con tan poco acierto, cuando repetía una y otra vez que había descubierto a Johnny Cash. Pensaba, “cosas de rockeros”, y no sabía lo que me estaba perdiendo. El otro día, una voz grave, un arreglo sencillo, un software que todos debieran conocer, Shazam, que escucha las canciones y te chiva al intérprete milagrosamente y me encuentro con la portada que ilustra esta entrada, con el nombre infausto y con la inmensa verdad delante de mis narices. JF Sebastian vinieron a calmar esa inquietud pero evidentemente tenía que localizar esa canción. Y ahí estaba, “The man comes around”. El disco, con clásicos del country, con colaboraciones de lujo y con una versión que yo sabía ha sido el origen de la que Vaamonde ha hecho: “Personal Jesus”.

 

No quise comparar a los dos cantantes, pero ahora tengo claro que lo que ha hecho el gallego no es copiar a Cash. No, me temo que no. La sabiduría cascada del norteamericano no puede copiarse. Vaamonde se ha dejado poseer por su espíritu, literalmente, ha conseguido ser él, más joven, más desganado, más cínico y más fuerte, a su pesar. Ha logrado que todos los méritos de un cantante viejo, que sabe pasear su agotamiento con una dignidad y con una sabiduría que desarman, lo posean, lo invadan y lo conviertan en alguien mejor. Uno no puede tomar un alma como disfraz; puede acogerlo en su seno y ser esa nueva identidad. Ese es el mérito, de dos genios que se han encontrado. Aunque ninguno de los dos sea consciente de ello.

 

Puedes encontrar los dos discos en iTunes: “Unsportmanlike World” de Isi Vaamonde, y “The man comes around”, de Johnny Cash