A currar, rockeros

Más que músicos son profesionales. De los buenos, evidentemente. Llegan, hacen su show, muestran su catálogo de poses, tocan sus temas clásicos para que el público salga contento y quedan como Dios. Contemplar a la gente desde arriba, viendo la monotonía de las ropas que visten y lo aburrido de los colores que lucen dice muy poco de la banda que escuchan, pero Pretenders son terriblemente buenos y realmente valen el precio de la entrada que han pagado, renunciando tal vez a un par de trapos del Zara. Quizás excesivamente profesionales, demasiado fríos, o tal vez estoy demasiado acostumbrado a grupos noveles, pequeños que echan ganas porque tienen mucho que ganar, no puedo decirlo. En cualquier caso, esperaba más incorreción, algo más de pose gamberra por parte de una Chrissye Hynde que tiene la fama que tiene. Pero ya sabemos que esperar es malo porque obtienes decepciones, y tendría que haberme presentado a este concierto con la cabecita en blanco, que para eso soy rubia.

 

Pero tal vez debieras dejar de escuchar mis divagaciones y pasarte a la crónica de Zona Musical.