Así funciona el siempre

Parafraseando la elegancia de Audrey, reivindicando una nostalgia que no quiere estar en ningún momento concreto, que quiere abarcarlos todos. Recordando, con la mirada puesta en el futuro, con una propuesta clara, de calidad, de limpieza y de criterio estético que no tiene que vaciar las salas ni estrangular la viabilidad de una carrera. Eso es single, unos anticuados que osan dar lecciones de modernidad y de modestia, de ingenuidad y de criterio.

 

Ahora soy consciente que he estado a dos metros del último productor de Carlos Berlanga. El artífice de tanta magia, tan discreta que cuesta creerlo. Me temo que de puntillas Single ya tienen asegurado su lugar en el porvenir y su parcela de inmortalidad.

 

Si quieres leer más exageradas lindezas, ya sabes: todavía te queda la crónica de Zona Musical.