speedmarket avenue, haciendo pop a gritos

De nuevo nos reconciliamos con el baile gracias a los Speedmarket Avenue. Después de la actuación de Les Très Bien Ensemble, correctos pero terriblemente anodinos, la irrupción de la cantante de esta banda sueca consiguió abducirnos. Ya no éramos dos modernos cuarentones mirando cínicamente aquél inmenso homenaje al pop que era la fiesta de Elefant… no, éramos dos alocadas quinceañeras adorando la actitud traviesa, macarra y diferente de aquella chica a la que reclamábamos como fans de lo peor cuando se retiraba para ceder un poco de protagonismo a sus compañeros de banda. Cuando además comenzó a devorar las probetas de licor colorao que una bandada fiestera iba promocionando por la sala, con una avidez y una pose casi jevi que abrumaba, entonces consiguió rendir todas nuestras defensas… a partir de hoy, tenemos una nueva diva colgada en el altarcillo de la familia…

 

Al final, uno piensa que Elefant, a pesar de tener el catálogo más irregular del planeta, es con diferencia una de las discográficas más arriesgadas que tenemos ahora mismo, precisamente por eso: porque se atreven con algo por simple coherencia con sus ideas. Por tanto, merecen un aplauso y mucho, mucho apoyo.

 

Claro, hay crónica. ¿Qué te habías pensado?