Birkin, no sé

Esto es como cuando te explican que vas a probar el caviar más exquisito de esta zona de Siberia y a tí te deja frío. Por ser gráfico, porque más o menos es lo que ha pasado. Tiene un nombre, tiene una gran carrera, es un mito con patas, ya lo se. Pero las canciones no pasaban de ser amables, su voz dejaba mucho que desear, su oído musical dudo que exista (joder, entraba tarde en algunas canciones). Es la Birkin, obviamente. Pero me quedé con ganas de mucho más. El momento electrónica, cuando de repente el escenario daba miedo, cuando parecía que algo estaba ardiendo, ha sido para mi lo único que merecerá la pena recordar… es más ha sido algo que difícilmente me cueste olvidar. Qué contraste… y menos mal. No me apetecía tirar del carro a alguien como esta mujer, aunque total… un poco más no importa.

 

Para completar el cuadro, lee la crónica de Zona Musical.