Cuando vas con miedo. Lou Garx

De Lou Garx conozco su disco “Caminando”, una obra tan brutalmente irregular que es capaz de tener entre sus cortes auténticas obras de arte y extraños frascos de ketchup mezclados con mostaza de sabor indefinible y faltos de un mínimo interés. Por eso no sabía muy bien qué me iba a encontrar esta noche y de ahí el título de esta entrada. Lógicamente, aparte de un guitarrista que me ha puesto bastante nervioso, lo que he escuchado me ha parecido bastante mejor de lo que estaba dispuesto a esperar. Tal vez mañana me levante pensando que no era para tanto pero voy a tener el disco para salir de dudas. Pero no creo que mi opinión varíe mucho en lo esencial. Porque está bien acompañada, de unos músicos competentes, y porque sabe hacérselo. Canta, se mueve, ofrece José Cuervo reposado a la audiencia y no perdona los tímpanos de nadie. Una pena, que no haya hecho bises, aunque es una costumbre que ya ha perdido todo su sentido cuando la mayoría de los artistas ni siquiera salen del escenario para hacerse de rogar. Recibió pitidos pero no salió, la sala comenzó a poner música y la historia se terminó abruptamente. Pero buen rollo, ¿eh? Lo que nos dio ya pasó la línea de lo suficiente. En fin, que cuento más cosas en la crónica.