The Steepwater Band, rock para chicos

Ya me gustaría saber cómo hacer esto sin pecar de subjetivo, porque tampoco es que haya música para chicos o para chicas; pero es muy llamativo que a determinados conciertos, la concurrencia masculina sea mayor. No pasa sólo con el rock; con el rap, también… de repente, las chicas desaparecen. Circula un dicho que en buena medida es machista y que para mí, sobre todo, es misógino: cuando hay muchas chicas en un concierto de rock, la banda es una mierda. El ejemplo más palpable, Travis (son una patata, joder). Lo cual no quiere decir que los chicos tengan mejor gusto para la música. Pero cuando todos estos tópicos van encontrando acomodo en la realidad… entonces uno se preocupa.

 

la realidad estaba ahí, anoche. Pocas, muy pocas chicas. Cierto que alguna se lo estaba pasando en grande, pero también alguna se marchó antes de tiempo. Curiosamente la banda no era especialmente dura, pero sí clásica, setentera, amigos de los solos de guitarra interminables y con una cadencia de R&B y blues monótona, emotiva y muy bien llevada. Qué hay en el cerebro de los chicos para que les llame más la atención esto, pues no lo sé. Tópicos, supongo. La manera que tenemos tan tonta de hacernos prisioneros de las convenciones. Prejuicios e ideas preconcebidas. Supongo que poco más.

 

Quizás la música sea el mejor comienzo para romper algunas barreras y dejar a nuestras neuronas un poco de sitio libre. Está claro que necesitamos aire. Chicas, animaos… Chayanne, para las pajas. Steepwater Band, para arrimar cebolleta. Y ser buenos, leed la crónica.