Shinoflow, raro, raro, raro

Y qué más decir, salvo que igual puedes pensar que es lo peor o saltar de alegría por haber llegado a mitad de concierto, cuando esperaba algo mucho peor. No había Dj en la parte de atrás, estaba escondido a un lado, pero sí había dinamismo en el escenario y muchísimas improvisaciones. Shinoflow y Teko han abusado, violado, embarazado de ingenio las peleas de gallos de toda la vida. La verdad, lo entiendo, como un tío peleón, que llega a los lugares llenos de niñatos con cara de pocos amigos (ya estoy dilatado), desentonando, fuera de lugar, y se tiene que hacer respetar, y que hace… su voz es dulce, sus ideas son melosas pero es capaz de sacar adelante una rima, y otra, y otra. A la fuerza, o no, nunca se sabe, se ha convertido en un extraño león morado del escenario, o en un ornitorrinco con colmillos de lobo, o en un perro verde con cola de dragón. Lee más, en Zona Musical.