Christina Rosenvinge, todos te pretenden (5 de 11)

Christina Rosenvinge es alguien que, pudiendo haberlo tenido todo fácil, eligió complicarse la vida. La suya es una carrera de búsqueda y de giros sorprendentes, hasta el extremo de hacerme pensar que la sorpresa era la esencia de su periplo, por encima de todo lo demás. Pero no creo que se trate únicamente de eso, en realidad hay mucho de ambición y de evitar el estancamiento, de huir de los hallazgos pasados y apuntar hacia otros nuevos. Así es sencillo comprender desde la corta historia de Alex & Christina, hasta su rica, extraña aventura en solitario.

 

Hoy ya es una mujer instalada en la veteranía. Ha conseguido regresar a España consiguiendo que la torpe industria local la acepte como una independiente norteamericana, con sus premisas y sus modos de trabajar y, lo mejor, ha captado la atención de su público potencial, que está saliendo de las catacumbas y llenando las salas donde toca. Solo por demostrar que la buena música es viable económicamente, que por más que otros no quieran verlo, hay público para carreras arriesgadas, basadas en la calidad y no en los números uno, sólo por eso merece ser elevada a los altares. Muchos pueden salvar la música española pero ella, y pocas más, están en condiciones de liderar ese milagro que tanto necesitamos.