los críos del cine: babylon a.d.

Después de la pataleta de Mathieu Kassovitz y de su desvinculación voluntaria de la promoción de su última película, “Babylon A.D.”, me sorprende que me haya gustado, ahora que por fin he podido disfrutarla en versión original. No solo porque Vin Diesel pueda recuperar un papel casi calcado de su famoso Riddick, seguramente el personaje que más satisfacciones ha podido darle, y fuente casi única de su fama como actor (aunque de Vindi ya hablaremos en otro momento). En realidad solo hay que repasar la filmografía del francés, al menos dentro del género del thriller sobrenatural, para darse cuenta que esta es seguramente su mejor película y que debiera haberse tomado los problemas con los ejecutivos de la Fox como una oportunidad y no como un castigo. Ha conseguido darle un mínimo de credibilidad a su estilo, ha dejado de parecer un fabricante de telefilmes y por fin está preparado para afrontar proyectos con un mínimo de envergadura sin parecer un aficionado. De modo que, en vez de quejarse, debiera evitar que la película pase por la taquilla sin pena ni gloria, cosa que seguramente ya no podrá evitar. O pelear para que le dejen hacer el socorrido “montaje del director” en dvd, que suele ser un premio de consolación para muchos directores: Schroeder con “Exorcist Dominion”, o Fincher con “Alien3”. Los dos supieron demostrar que sus estudios estaban equivocados y que tenían una visión mucho más lúcida, más coherente y en definitiva más comercial que lo que se presentó en los cines. Lo que no tengo tan claro es que Kassovitz esté preparado para dar ese salto.