infadels, caramba

Caramba, pensaba yo, intentando no bailar más, aunque hubiera sido la mejor manera de esquivar los codazos de la mini-masa enfervorezida que casi llenaba el Moby Dick. Sobre todo cuando Aplasta-cabezas sacó la cámara de vídeo y se puso a grabarlos, hay que ver lo excesivos que nos volvemos los humanos ante un objetivo. Hasta un servidor regaló una sonrisa y un dedo corazón, qué remedio, no vamos a quedar como sosos aunque no creo que lo podamos evitar.

 

Pero lo demás, cómo no, está en la crónica de Zona Musical. Gracias a Juan por inmortalizar a la zorra en vez de a la banda, este chico los tiene cuadrados…