Au Revoir Simone

Siempre he estado a favor de ser frívolo porque es la forma más transgresora de tolerancia, y sin eso no estaríamos vivos, o nos perderíamos una banda tan desmedida como Au Revoir Simone, otro de los hijos del pop-ingenuo que está desarrollándose en Estados Unidos. Blandas, punkis, torpes, sin embargo pueden transmutar en estas tres perplejas e inofensivas Simones o en una entente de homosexuales vestidos de segunda mano (The Ballet). Esa sonrisa bobalicona parece ser la respuesta yanqui a su accidentado siglo XXI y la verdad, me encanta su capacidad casi infinita de transmitir tal pizpireto buen rollo.

 

Fueron breves y al menos una de ellas estaba muerta de calor; salió del local incluso más rápido que un servidor, y me crucé con ella, que bebía agua apoyada en las barandillas de la salida, respondiendo a sus compañeras que ahí dentro estaba asaíta… bueno, en inglés. Curioso, el Moby Dick, qué sencilla tienen la huída los artistas.

 

En fin, que hay más en la crónica de Zona Musical.