La mejor droga, la música

Hasta el culo, de thc y ácido. Toma titular facilón. Anoche, Madrid vivió su particular noche navarra a ritmo de funk y buena música de baile. Y un servidor, estaba allí. Sus vientos, sus programaciones y su ritmo endemoniado acallaron la gresca del patriotismo barato. La única bandera que pudo llegar a ondear, debía lucir arrebatada de armonía y cuerpos entrelazados. La única alegría boba, la del baile.

 

Ácido C, en la foto, y Thc, en portada ahora mismo (mañana, quién sabe), fueron los anfitriones y los responsables de mi salvación. Los primeros, indispensables en la mejor fiesta, con su particular Gurruchaga lleno de amor y un pequeño Michael Jackson, apasionado y tímido, elevando la temperatura. Los segundos, en ebullición, a un paso de convertirse en la mejor banda de electrónica de baile que podamos imaginar, su música tiene una elegancia que no se veía desde los Swing out Sister.

 

¿Podrías resistirte a ellos? Ya te los perdiste una vez. Espero que la próxima estés más listo, majete. Un grupo de millonarios que, para variar, deciden hacer su trabajo, no merecen tanto entusiasmo ni tantos trapos amarillos y rojos.

 

Cuando salí de allí, eran las dos de la madrugada. Casi me asusté mirando el reloj, y el sueño horrible que tengo ahora es testigo de ello. Si quieres el cuento completo, ve a la crónica de Zona Musical, haciendo click aquí.