La olvidada

La suya es una historia curiosa. Miembro del combo londinense Urban Species, que sacó al menos dos discos en los años 90 mezclando funk, soul, hip hop, más o menos en la línea de las bandas Acid Jazz que proliferaron entonces, editó su único disco en solitario en 1998, en el sello francés Delabel, una filial de Virgin. Estuvo a punto de alcanzar la notoriedad cuando Lenny Kravitz se fijó en ella y quiso que actuara como telonera de su gira, supongo que la correspondiente a su disco “5”. Pero no pudo ser, y “Upfront… an personal”, que así se llamaba esta pequeña obra maestra, cayó en el olvido.

 

Muy poca gente habrá oído hablar de ella. En la actualidad reside en Los Ángeles y ha colaborado con una banda de electrónica que se llama Whut4, aunque me parece que finalmente se ha desvinculado de ellos.

 

Chezeré es la prueba de que la vida no tiene por que ser justa. Mirándolo bien, de ser española ni hubiera editado, claro, pero era europea y, aunque británica, tuvo su ocasión en Francia. Eso aquí no sucede.

 

¿Y de qué va el disco? Es un batiburrillo de estilos, digamos que rock con querencias soul, o al revés, y un par de toques de trip-hop. Una producción extraña, muy lograda, con temas inolvidables, algunos con un gancho bestial y otros oscuros y fascinantes. Sensual, arrebatado y espiritual, de alguna manera recuerda a Prince por sus excesos, por su manera de tocar lo carnal apuntando a lo celestial. Chezeré es como Prince, mucho más moderada, y con muchísimo menos éxito. A su manera.

 

Gracias al advenimiento del comercio digital ahora es posible conseguirlo. Lo he visto en iTunes, y si no recuerdo mal también en eMusic. Yo lo conseguí en una tienda alemana, y me costó una pasta, pero tengo el cd original que como fetichismo es un sueño. Y este sí te lo recomiendo, fervientemente, suplicando si es necesario. Tienes que comprarlo, en serio. Si te gusta, claro. Lo llamaremos Nate.