Desde Lagos con amor

Me sorprendió la gran cantidad de parejas que asistió al concierto de Asa el día 15 de mayo. Suele ser más habitual encontrar más ñoñerías en banditas independientes tipo Travis, pero algo debía tener esta nigeriana, francesa de adopción, para fomentar hasta tal extremo las carantoñas, porque algunos rozaban lo repugnante. Hay cosas que deben hacerse en privado o, puestos a ello, por dinero.

 

Aparte del comentario, el concierto, bien. La chica sabe montárselo, saca y mete a los músicos del escenario (no, las parejas otra vez no), pega saltos como loca, baila si se tercia, charla con el público en ese inglés tan africano que se entiende tan bien, pide que repitamos alguna parte facilita del estribillo y extiende los temas hasta casi el infinito y el aburrimiento, consiguiendo que la gente, apiñada alrededor del escenario, se vuelva loca de entusiasmo.

 

El Sol andaba a media entrada, pude salir sin problemas al terminar. Soy de los que procura estar el primero en la calle. Todo el calor que había allí abajo, en la calle era lluvia, puñetera e inoportuna, aunque necesaria. Parece que cada vez que decido estrenar mi nuevo Adolfo Domínguez las nubes se ponen en mi contra… pero jodéos, porque esta vez no pudísteis evitarlo.

 

Y lo de siempre… sé bueno, y busca el disco de Asa, que te va a gustar. Y si quieres leer la crónica, haz click aquí. quiero decir cuando esté disponible… soy algo más rápido que Juan.

 

Respecto a la foto, lo siento, pero aunque esté movida y todo eso, el guitarrista me gustaba. Asa ya tiene para ella solita la portada del sitio así que me parece justo darme algún gustazo de vez en cuando.